Una especie muy francesa, el (jóven) militante político

En México existen los acarriados especialistas de los frutsis y de las tortas de a peso. En Francia existen los militantes políticos. Y entre esos militantes, hay una sub-especie :  los jóvenes que aprenden el arte de los mitings en la cuna, tienen convicciones políticas a los 16 y una membresía del partido de predilección a los 18.

Es más o menos a esa edad (y hasta mucho antes) que se unen a la sección jóven de una formación política. En tiempo electoral, los críos tienen una verdadera oportunidad de hacerse notar por los dinosaurios del partido. Distribuyen panfletos, organizan eventos, y en los mitings tienen derecho a estar en la primera fila  para mostrar a las cámaras que el partido no huele a naftalina.

Marion Le Pen, heredera del partido de ultra-derecha.

De todos esos militantes « post-púberes » siempre se destacan unos cuantos, los que tienen los dientes más largos. Los que a los 20 ya se ven diputados o ministros. Es exactamente el caso de algúnos candidatos a las elecciones legislativas que concluyeron este domingo 17 de junio. Benjamin Lancar, 27 años, presidente de los jóvenes del partido Union por un movimiento popular (UMP)- el partido del ex presidente Sarkozy- se peleaba el mismo puesto que otra jóven del Partido socialista Seybah Dagoma, 34 años. Dagoma ganó.

Guillaume Peltier, treintañero, ex ultra-derecha y consejero de la campaña de Nicolas Sarkozy llevaba sobre sus hombros las esperanzas del partido de derecha (En politica francesa 30 años es jóven). Terminó perdiendo. ¿Otro ejemplo? Marion Maréchal Le Pen, 22 años, estudiante de derecho y la más jóven diputada de la historia reciente del país. La rubia es nada más y nada menos que la sobrina de Marine Le Pen, la figura de la ultra-derecha xenófoba francesa. Gracias a ella y a otro diputado, el Frente nacional, su partido, regresa a la Asamblea después de una ausencia de casi veinte años*.

¿Cómo reconocerlos?

Benjamin Lancar, candidato a las legislativas del partido de derecha.

Es muy sencillo, el hábito hace al monje. Empecemos por los niños pijos UMP. Son los fresas de la política, vienen de familias bien o pretenden que vienen de familias bien, los pantalones kakis o rojos han invadido sus armarios y el suetercito de marca alrededor del cuello no debe faltar. Y para terminar el conjunto…un reloj imponente en el puño.

¿Y las mujeres ? Se visten como si estuvieran listas para su día de trabajo en algún cabinete de abogado fufurufo : saquito negro, faldita recta negra y el cabello bien lasio. Para la ultra-derecha vale la misma descripción, lo único es que a veces las reuniones de gente bien son interrumpidas por uno que otro skin-head que el pardido se esforzó de expulsar para limpiar su imágen.

Los socialistas

Arnaud Drouot, joven socialista con el nuevo presidente François Hollande.

Los del partido socialista son ligeramente más funky, pero como ya se imaginan en el palacio presidencial no dejan el saco negro o azul marino y claro el Black Berry, como ya tienen una agenda de ministro necesitan permanecer constantemente conectados. Exactamente como sus colegas de los otros partidos.

Los verdes

Fieles a ellos mismos, los verdes son ecológicos. Viajan en bicicleta, se visten con fibras naturales y comen orgánico. Son mucho más informales que sus homólogos y prefieren el jean al traje. Los más ancianos conservan el mismo look.

La izquierda de la izquierda

Como dignos aspirantes a una revolución que acabará algún día con el capitalismo, los simpatizantes de la izquierda de la izquierda son independientes y en estilo vestimentario se ve de todo; desde el uniforme de político confirmado hasta los rastas pasando por el cuero. Descripción obviamente caricatural de un movimiento que es más profundo que una simple reseña de moda política.

La política ya no interesa

Como en todas las democracias actuales, el país galo ha perdido interés en la politica por las mismas razones que en todos lados : decepción e impotencia de los que están en el poder. La tasa de abstención electoral de las legislativas de este domingo rompió records. Pero proporcionalmente a otros países, Francia sigue siendo una de las naciones más politizadas, y eso desde el jardín de niños. Basta con observar las diferentes manifestaciones de estudiantes para darse cuenta. Actitud contestataria que se les ha contajiado a los mexicanos del #YoSoy132 que casi de la nada se toparon con su consciencia ciudadana y política.

*Los socialistas de François Hollande ganaron las elecciones y su partido es mayoritario en la Asamblea nacional.

Esta nota apareció en la revista Filos.

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2 réflexions sur “Una especie muy francesa, el (jóven) militante político

  1. Los jóvenes militantes de partidos políticos no son tan numerosos como crees. Los jóvenes militan más a menudo en sindicatos y asociaciones. Pero la militancia sindical francesa está entre las más bajas de Europa comunitaria

    1. En esta nota no se menciona en ningún momento el numero de esos militantes. Y « no creo « que sean numerosos lo único que noto una manera de actuar muy típica del país. Obviamente están mas presentes en las asociaciones. Gracias por comentar.

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